10 abril 2009
Pasión bloggera

Viernes Santo. Maldita sea, qué día más bonito. No he podido reprimirme y me he zampado un chuletón de Moaña como una península de grande. Dios me perdone.
No lo hará: un amigo me manda un sms desde el Sinaí,nada menos, en plenas vacaciones pascuales. De entrada siento envidia de su privilegiada situación: desde luego, además del de Venus, no hay monte más sagradao en el que estar. Luego reacciono y le contesto diciéndole que, si ve a Dios que le diga de mi parte que es un hijoputa. Supongo que de aquí a unos días bajará El y me dará unas ostias por estropearle la ceremonia de ascensión, pero que le voy a hacer, me he convertido al KKK anticreacionista.
Al menos intentaré permanecer vigilante esta jornada de adoración nocturna y mantenerme alejado de Lucyfer. Ya saben, ese tipo siempre de rojo, estereotipo de la maldad y creado de la unión de una tal Lucita y un tal Fernando. Porque este vía crucis bloggero a mí no me lo estropea ni el Maligno y aunque sea a rastras yo me pongo en el Sábado Santo con otra entrada como hay dios. Me desvelaré por ustedes.