26 abril 2010
Poster Gay

¿Cuál es la edad de jubilación de un blogger? Estoy pensando muy seriamente lo de retirarme cuando cumpla las 100 entradas, es una buena cifra ¿no les parece?
Porque, vamos a ver, seamos sinceros: postear cansa. Quizá ha llegado la hora de dejar paso a los más jóvenes. Esos te postean cuatro veces al día, todos los días. Pero cuando se está llegando a las 80 entradas la...ejem... pluma... ya a veces …ni se te levanta. Ya sé que puedo doparme ¿qué se pensaban? Uno no es tonto. He pensado algo mejor.
Quiero hacerme eremita.
“¿Va a empezar a ponerse camisitas rosas OjOVo?”, dirán ustedes, con muy mala leche como siempre. He dicho eremita, no mariquita. Un eremita es un ermitaño que ha decidido dedicarse a la vida contemplativa y al spa. Le importan un bledo las camisitas. Su única preocupación es dejar sus uñas y guedejas al libre albedrío durante años.
Entra dentro de lo posible cuando cumpla 100 entradas que me alquile una serpiente y un sudario de Calvin Klein y, con un je pe ese, me aleje por un tiempo del... ambiente...bloggero para dedicarme por entero a revisitar los clásicos a la hora del té y a auditar eme pe treses.
Y la bitácora... ¡a la mierda!; porque para ser eremita hay que cultivar el pronto y el mal genio, que alguna ventaja tenía que tener ser eremita. Además, no me vendrá mal una dieta de flores y raíces para alimentar a la avispa que tengo por cintura. El ayuno y el aislamiento me fortalecerán. Ganaré precisión en mis comentarios y análisis.
Seguramente me pasaré al Twitter para ganar autodisciplina y limitarme a los 140 caracteres de texto. Si acaso me llevaré una consola para los momentos de...ejem...ayuno... y un móvil de última generación con cámara de 5 megapíxeles... porque tampoco es bueno ser muy muy eremita en la aldea global.
De momento… ya he mirado una cueva: preciosa, con su armario y su inodoro y todo. Está a las afueras (dónde si no) y me han dicho que ya han preguntado por ella varios bloggers con más de ¡500 entradas! A la vejez viruelas, ¡qué bárbaro chico! ¡Matusalenes, carallo!
¡A lo mejor vuelvo un día! ¿eh?
¡Ojo!
PD: ¿No les parece divino el maravilloso cardado de David Sylvian en el video de “Quiet Life”? Pero qué guapo es dios mío... ay, cada día me siento más proamericano....









