13 abril 2009

Finito



Bien, no me negarán que mi semana santa bloggera ha sido correctísima: desaparecí en sábado en olor de… santidad, y vuelvo a reaparecer tres días después, abstinente, con olor a... tigre. ¿Tres? Es curioso, o no me salen las cuentas o es que no tengo ni idea de Historia Sagrada. Compruebo en internet que se trata de la segunda de las opciones, y después de un par de cálculos matemáticos bien hechos respiro aliviado porque sí, si que fueron tres días con sus tres noches como decía la profecía lo que tardó Dios en resucitar a su Hijo. Porque esto hay que dejarlo bien claro: cuando se dice Jesús resucitó al tercer día no es cierto; en realidad lo re-su-ci-ta-ron, bien distinto, presupone un megapoder...Que bárbaro, internet. ¿Qué sería de mí sin mis píldoras del saber?
He vuelto pues, conforme al mandamiento, y mucho más finito que ántes. Si, dirán ustedes, cómo es eso, pues es así. No se tome mi retorno como una ascensión a los altares de culto, sino como todo un descenso a la tierra con los pies. Esta semana de mortificación bloggera me ha hecho ver que mi sitio era éste, entre los millones de bloggeros anónimos que cada día se exprimen las neuronas por atrapar a su público. Ya tendré tiempo de encontrarme con Ellos en la Tercera Fase. Como ya no me quedan huevos de pascua les dejo una canción con mensaje y un leve aire de celebración.

“Did you think you'd escaped from routine
By changing the script and the scene?
Despite all you made of it
you're always afraid of the change.."

PD: La foto es un personal homenage a trois a Ratzinger Z: ese diseñador de moda de talla mundial al que le encanta hablar desde los balcones. Servidor no pudo resistir la tentación de ocultar las partes menos nobles de esta estatua de corte clásico de la visión de los más indefensos, para evitarles que al mirar sufrieran el clásico corte.. Gracias por todo, Ratzi, de verdad, no tanto por tus diseños, pero sobre todo por tus enseñanzas.