17 abril 2009

Elixir


Leo en 20minutos.es la noticia de que sale a la venta un fármaco, el Revidox, que se presenta como el elixir de la juventud. En cada una de dichas cápsulas se concentran “los beneficios de la ingesta de 45 kilos de uva tinta o el equivalente en botellas de vino”; algo al parecer tremendamente beneficioso para el body. No sé yo lo que pensaría de esto don Daniel, el médico que nos visitaba en casa cuando éramos niños y que mágicamente solucionaba todos nuestros males con un caldito de pollo y un filetito a la plancha. En cualquier caso prometo que, en mi loco afán de inmortalidad, he de probar dichas cápsulas si dios quiere y… rezaré para que no mi pillen al volante.
La idea que tengo sobre dicho ideal de juventud eterna no sería esa ni mucho menos. Hablaba hace unos días con mi hermano bloggero y le decía que ( y supongo que lo que voy a decir echará por tierra la reputación, alcanzada con sangre y…ejem…sudor… por ojovo como blog de culto), para servidor, el auténtico secreto de la eterna juventud es … el fútbol. Si, han oído bien: el fútbol, ese deporte. Pensarán ustedes: ¡caray, qué contracultural! Pues, más o menos.
Lo dice también un futbolista legendario, “il bello” Paolo Maldini y supongo que él lo explica mucho mejor. Básicamente la idea es que la práctica del fútbol es lo único que te permite seguir ejerciendo de niño a medida que vas envejeciendo, “ lo que en el mundo de la zoología se conoce como “neotenia”, que no es otra cosa que la capacidad de mantener ciertas cualidades de las especies más jóvenes en la edad adulta”. Mi hermano, futbolero como yo y eternamente jóven también, me da la razón; y me cuenta que un viejo entrenador del Liverpool inglés, Bill Shankly, decía cuando le preguntaban que: “Los que dicen que el fútbol es una cuestión de vida y muerte mienten: ¡es algo mucho más importante!"
Es verdad: servidor ha aprendido mucho más de la vida jugando a este juego universal que viviendo, que es lo que se supone debería haber estado haciendo de no haberle dedicadao tantísimas horas a esta práctica. Y tengo que decir públicamente que, si pudiera elegir una manera de morir, sin duda elegiría que fuera por efecto de un pelotazo en un partido o en su defecto por un castañazo contra el poste de una portería en el momento de lograr un gol. Dirán ustedes, qué bestia, pues si.
En fín, me río, y me quedo con esta sonrisa melancólica aquí postrado escuchando esta versión de anuncio de la clásica de Alphaville “Forever Young”, interpretada por Youth Group…e imaginando de nuevo el día en que me vuelvo a vestir de corto y consigo dejar otra vez, por un tiempito, la insoportable intensidad de mi ser cotidiano entre los paréntesis que forman mis piernas.