06 febrero 2010

OjO Voilà



Hoy iba a hablar de la risa pero…voilà.. ya no estoy de humor. Me refiero a que no tengo activado ese sentido que no suele venir de fábrica y que hace que sobrellevemos las cositas de la vida de buena manera. Soy así de volátil, otra vez será. Esta entrada es sólo para que se rían ustedes Yo me aguantaré aquí un ratito más, vigilándoles con el ceño bien fruncido, que creo que es bueno para el cutis y las arrugas de expresión
Dirán ustedes: “A usted lo que le falta es el
sexto OjOvo”. No es que me falte amigos: lo que pasa es que yo el sentido común lo tengo en el culo, que es donde mucha gente tiene precisamente el séptimo. Ese era el caso por ejemplo de Bruce Willis en esa película de culto (al diablo) en la que un niño era poseído...como se lo explicaría yo... por unos poderes muy comunes al común de los mortales...no sé si me he explicado bien.
Según esta película y mi propia clasificación los homínidos
tendríamos, además de los cinco sentidos de toda la vida, el de la inoportunidad -que era el que tenía el chaval y el del humor, que era el que le faltaba a Bruce Willis. Aunque se podían añadir muchos más: del ridículo, de la orientación, del ritmo…Pensarán ustedes: “ ¿De paonde se habrá sacao OjOvo ese baremo? Pués…ejem...de otras películas y ...de La Manga…de dónde sinó.
Para celebrar este esfuerzo intelectual pensé en hacer unas
entradas-hilo en las que colgar algo de los cómicos que más me han hecho reir desde la cuna, pero sin mantener un estricto orden cronológico que tampoco hace falta. Iba a hacer una bonita introducción al tema, pero cuando fuí a la wikipedia para documentarme he visto que hay tanto que decir que… como hoy no estoy para hacer el indio (pues tras la sesión de retoque en el fotochó tengo una jaqueca espantosa instalada en el entrecejo)... ya no me apetece hacer el ensayo. Léanselo ustedes si están para ello.
En la de hoy quiero dirijirme muy en serio a esos seres cuyo "contraveneno espiritual" se activa mayormente contemplando al prójimo resbalar con mondas de plátano. Es además un video homenaje a la impepinable y siempre traicionera risa nerviosa. En un caso verídico que pone de manifiesto la carga de sufrimiento que lleva consigo y la delgada línea que a veces la separa de la tragedia. Vendrá bien para empezar hoy la serie. No se me atraganten y... no se me vayan!
PD: Espero que no me vengan con el típico "pues a mi no me ha hecho gracia" y me fastidien la reentré.