25 febrero 2010
Bajo Tierra

Voy a hacer hoy una pequeña entrada de transición, de esas que tanto me gustan, entre la anterior y la siguiente, aunque para un blog caótico y en contínuo tránsito…ejem…intestinal…como éste eso no es ninguna novedad. Pero ya que hablaba en la anterior de decesos, muertes virtuales, abandonos y otros temas funerarios me acordé de que quería recomendarles otra vez, especialmente a los amantes de las buenas series de televisión, una serie que habla de la mortalidad humana y que por su calidad y las historias que cuenta se ha convertido en una de las más aclamadas de los últimos años y con razón (según la revista Cinemanía es la 3ª mejor serie en una lista de las 50 mejores del siglo XXI )
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Se llama “Six Feet Under” (“Dos metros bajo tierra”), y va sobre una familia que regenta una empresa funeraria. Historias llenas de verdad, drama y sentido del humor con toques surrealistas y una estructura muy original, como el comienzo de cada episodio con el fallecimiento de un personaje que dará lugar a la trama de cada capítulo. Una serie excepcional y sin fisuras, ya que no es normal que sus cinco temporadas sean todas tan buenas. Se la recomiendo -valga la contradicción- vivamente. Como muestra les dejo la cabecera que ya en sí misma es para disfrutar y que nos puede animar a ...no verla.
Y como ya estaba…ejem…empalmao…con este tema y con el ánimo lúgubre y mortecino, me he vestido de negro y he decidido dejar de ser un rato más don Leoncio para seguir Tristón y prolongar el luto regodeándoles con esta canción de Amy Winehouse y su video funerario que tanto me gustan y que nos recuerda por si no lo sabíamos que algún día, tarde o temprano, todos volvemos al hoyo (“Back to Black”) del que salimos, y que me perdonen las feministas.
Nada más, sólo les pido que recen una pequeña oración, aunque sea de fabricación casera, para acompañar la lectura y completar así el círculo perfecto de esta entrada y la anterior hechas, a pesar de todo, sin ánimo de trascendencia y sólo con la intención de arrancarles unas cuantas lágrimas. Muchos recuerdos a todos y que dios les acoja en sus senos.