14 febrero 2010

Idolos 2


Uno siempre ha tenido ídolos, desde muy pequeño. Pensarán que es una tontería pero para un católico, alcoholico y ...ejem...romano...como OjOvo, eso puede suponer incluso la excomunión.
A servidor lo excomulgó la Santa Madre Iglesia a los 16 años, y eso que ya estaba confirmado y todo en la Fé con el bofetón correspondiente. Fé de ratas, en el nido de su Santa Madre
. Llegué a escribir una carta al Vaticano en la que les decía literalmente que "me daba por el culo" que me excomulgaran o que hicieran de mi capa de santo el sayo que quisieran. Inmediatamente, me llegó por mensajero otra disposición papal en la que Pablo 6 ( perdonen si me falla la memoria y me lo confundo con el Apollo al ast) de su puño y letra me decía que se me había adjudicado una vivienda de protección oficial en el infierno para el resto de mi eternidad, por homosexual. El intercambio epistolar se prolongó unos meses, el tiempo que necesité para agotar todo el arsenal de insultos homófobos del que disponía y el Vaticano sus medidas de limpieza del personal non grato, que llegaron incluso hasta el punto de confiscarme el trajecito de primera comunión que guardaba como oro en paño desde los 7 años.
Tampoco es que haya tenido tantos ídolos, uno es un idólatra moderado, y la verdad es que si me pongo a repasar, sólo han sido cantantes o futbolistas, lo cual no deja el pabellón intelectual del que les escribe muy alto que digamos, pero ya se sabe que belleza e inteligencia nunca pueden ir juntas.
Mi primer gran ídolo fue el jugador de fútbol alemán Günther Netzer, una belleza aria de larga y lacia melena rubia que me encandiló en mi niñez con su larga zancada y su
s pases de 40 metros. Supongo que con 10 añitos y la sexualidad aún indecisa había algo en esa larga cabellera que me excitaba soterradamente y hasta es muy posible que me enamorara de él perdidamente el día en que conseguí que me firmara un autógrafo. Seguí su trayectoria hasta que colgó las botas y aún lo recuerdo como se recuerda a ese primer amor.
En este punto estarán pensando que mucha razón tenía el clero para tacharme de sodomita, pero nada más...ejem... lejos. Todo fue muy aristotélico entre ellos y yo. "Platónico, se dice platónico OjOvo", pensarán ustedes. No-no, se equivocan: si digo aristotélico es porque nunca llegué a consumar el acto sexual con mis ídolos.
Ya en la juventud irrumpió en mi vida mi verdadero gran amor, un misterioso muchacho británico de nombre Peter Gabriel,

que cimentó firmemente mi débiles creencias religiosas cantando como los ángeles en un grupo de nombre tan revelador como Génesis.


De éste lo más que conseguí fue que me mirara a los ojos ántes de un concierto, cuando le chillé como un histérico su nombre a tres metros de distancia en el momento en que se metía pal backstage. Cuando me miró, esperando que le pidiera alguna firma o una foto, me quedé sin habla y casi me desmayo por lo que el tío se giró y siguió su camino celestial dejándome descompuesto y ...ejem...sin novio.
Ya en la edad madura (es un decir) he añadido otro nuevo cantante a mi colección de ídolos y no es otro que el ya sabido de M.O.Everett, líder del grupo Eels. De éste, por coincidir en el tiempo y el espacio con el presente ya no hace falta que les hable pués una de las almas de este blog.


Pués bien, mis queridos idolatrados están de vuelta. Eels con nuevo disco desde el mes de Enero, "End Times"; un disco triste que refleja los bajos momentos que está pasando Mister E después de su divorcio. Quien no ha sentido alguna vez, después de una ruptura dolorosa, que el mundo se acababa...






Y Peter Gabriel vuelve en
Febrero con "Scratch my back", un proyecto doble de intercambio de canciones en el que él interpreta temas de otros artistas y estos hacen lo propio con los de Peter. En definitiva, un "yo te rasco a tí la espalda y luego tu me rascas la mía".


Lo interesante del disco de Peter es que es un álbum orquestal, en el que prescinde de baterías y guitarras
que son parte de las composiciones originales.
Como comprenderán estoy muy emocionado con esta nueva entrega de mis ídolos. Yo les dejo unos videos para que los vean si quieren y espero que les gusten.
Es posible que se duerman, o se depriman, pero eso ya no es asunto de OjOvo.
Ahora me toca a mí entrar en ese largo y gratificante proceso de adoración nocturna en las que pierdo el raciocinio y la capacidad de pensar con..ejem...lógica para sumirme en el caos. Si me disculpan.