01 julio 2010

Dj Terapia


Hace unos días, viniendo a toda leche en coche por la autopista para llegar a tiempo de ver por la tele el sorteo del cuponazo, oí una cuña en la radio anunciando la apertura del plazo de inscripción para unos talleres de Hortalizoterapia, una nueva…disciplina…que pretende que el ser humano recupere su equilibrio interior y la armonía perdida con la Naturaleza a través de la interacción hortícola.

Tuve que desviarme inmediatamente a un área de servicio a pimplarme unos cuántos cointreauses
porque el ataque de risa que me entró casi me hizo perder el control de los mandos de mi flamante Masserati. ¿No es el mundo al revés? En vez de vivir una vida natural y como dios manda, recurrimos a terapias naturales para poder enfrentarnos así con más naturalidad a nuestra existencia artificial. ¿Estamos o no estamos rayados? ¿Me he explicado bien?

"Perfectamente, OjOVo", dirán ustedes. Bueno, pués que dios les conserve el entendimiento...

No quiero desglosar aquí la lista de aplicaciones de pepino y calabacín en el cuerpo del creador del curso que se me ocurrieron en ese instante, porque sin duda pecaría de procacidad, así que voy a hablarles de otra terapia tanto o más peregrina que esta y que estoy seguro de que, a poco que se esfuercen en su...ejem...peregrinación...cambiará su vida para mejor. Me la sugirió un conocido, célebre ya por sus ideas peregrinas: la dineroterapia.

Si, han oído bien porque, ¿hay acaso algo que nos ayude a recuperar mejor esa armonía natural perdida en la crítica cotidianeidad que el contacto crudo y descarnado con un fajo de billetes?

Pues en eso se basa la propuesta de mi amigo,al que llamaré Tiberius para preservar su anonimato, y su ejecución se desarrolla en unas sesiones en las que los participantes, sentados en círculo en deposición de Oso (yogui), untados de jena hasta las cejas y arropados tan sólo con unos… mantras…, se van pasando billetes de 500 euros de monopoly de mano en mano, suaaaaavemente, bajo la supervisión de un gurú y con música hindú de culto como fondo musical. ¿Apetecible no?

Ni que decir tiene que al final de las sesiónes se llega cuando el círculo se completa y el fajo de billetes pasa a manos del gurú, que introduce su cabeza por un aro de fuego al grito de "el dinero no da la felicidad (mamones)!" y desaparece de entre los vivos entre vítores o vitorias. El caso es entretenerse los unos a los otros.

Está claro que la jeta inmensa no tiene fronteras. Ni memoria. Espero que al menos esta gente se haga donante alguna vez...

Me estoy pensando muy mucho agenciarme una barba postiza, un turbante y unas sandalias de dedo y hacerme monitor de dicha modalidad a marchas forzadas en algún cursillo no presencial del inem. Le llamaré "Taller de Dineroterapia de OjOVo".

Y es que uno no puede estar toda la vida esperando que le toquen los ciegos o el sueldo vitalicio de Nescafé... o una semanita en un paraíso fiscal. Y como de robar no está bien y de atracar mucho menos pués ¿qué le queda a uno? De engañar con mala fé. Mejor eso que estar en la calle de pidiendo o teniendo que hacer de dj en una macrodiscoteca todo un verano ¿no?

19 junio 2010

Perros Nocturnos


No, si no es por nada: esto es sólo un inciso mundialista en este pequeño oásis de saber.

Que resulta que pensaba yo que hay que ser muy
tonto y rematadamente facha para mosquearse porque a la selección española de fútbol se le llame La Roja, como se ha decidido hacer en los últimos tiempos. Ya saben que en este país todo lo que suene a sangre, sudor y lágrimas vende y muy bien. Por eso el color rojo, la furia y todo el rollito primavera ese de la fuerza y la garra que hemos tenido que asimilar tantos años en nuestros subconscientes cala tan hondo: ¡porque esto es España, coño! ¿Nunca habían estado aquí?

La gente
rancia de este país se escandaliza con el motecito que le ha caído a la selección porque aún siguen funcionando los miedos y estereotipos guerrilleros de hace 70 años y los azules todavía airean sus temores al viejo hombre del saco, al sacamantecas, al cochecito leré y sobre todo...¡a los rojos!...incendiarios de iglesias y asesinos de curas.

Dios mío, qué asco, ¿no? ¡Y qué aburrimiento! ¡Qué
hagan una película joder....!...¡con Sánchez Tejada!...¡o Díaz de Heredia!...o...¡como quiera que se llame el realizador oficial del régimen! Pero que nos dejen en paz con sus daltónicas fobias coloristas!...
Hacía tiempo que no sacaba a los populares en una entrada pero de verdad que hoy, por tontos de
solemnidad, se lo merecen.
Viva La Roja! (de los ovos, por otra parte).
Venga.

05 junio 2010

Narciso de M...oda


Hoy me siento un poco baturro y por eso es mi deseo, como propietario del blog, darme un baño de multitudes y de paso...jeje...ya se sabe...aprovechar para hacerme a mi mismo una...ejem...oda, ya que no hay nada mejor para el cuerpo que eso cuando uno regresa de...ejem... la siega. Porque, ay, todo cambia; pero en el fondo, todo es lo mismo .



Y es que me encaaanta ver mi rostro reflejado en el agua del jacuzzi porque, incluso un poco distorsionado, mi faz luce esplendorosa
perlada por el agua burbujeante y aromática.
A veces el sol se pone por un resquicio de la ventana y sus últimos rayos reflejan sombras
chinescas en mi cara y mis cabellos empapados y sedosos revelan la voluptuosidad de mis facciones humedecidas por la brisa de la tarde y sus esencias.
Levanto grácilmente una mano y
joyas invisibles rodean mis dedos ensortijándolos de bisutería oriental y cuando entreabro las piernas, doseles marmóreos de capitalina presencia, desplazando el agua con arrroyos de placer apenas saboreado y al instante perdido, el espejo de mi alma exhibe sin pudicia sus secretos más conmovedores y ocultos:
un eco fantasmal emergiendo de mi cuerpo
diez y rebotando sigilosamente en las onduladas curvas de mi zona cero.
Cuando me canso, porque finalmente todo este ejercicio de hacerse una
oda... caaansa, me lío un sigarrito y me zampo unas filloas y me voy calentito y perfumadito para la cama.


24 mayo 2010

Apartaos de Correos!

Hola, cómo están ustedes?

Me siento...literalmente... en un bar del puerto de Vigo un poco poeta maldito y con ganas de hacer una oda al mar de fondo... pero al final pienso que ya soy un poco extraño en esta ciudad que apenas piso desde hace años... y me chimpo el cafelito y me pongo a mandar unas cuantas postales como se hacía ántes cuando uno hacía turismo por el mundo adelante.



Ha sido ver el "Independence of the Seas" y caer en la cuenta del cabezón que debía tener servidor de pequeño. Peazo buque.

El barco éste lleva una tripulación de 1400 personas, una barbaridad. Eso más que un crucero de placer parece una grillera con flotador. En fín, los turistas sabrán, pero yo no me pierdo por ahí ni jarto de griffa en luna de miel.

Este artista tiene mucho mérito porque aquí somos muy dados a tocar la gaita y
lo del digeridoo no lo acabamos de…ejem…digerir demasiado bien.
Hace falta tener mucho diafragma para mantener semejante flujos de aire bien interruptus. Ole sus…ejem…ovus...y una monedita para él.



Man regalao una batería de tres piezas.
No sabía dónde ponerla así que al final he pensado que qué sitio mejor para una batería que… la cocina.
A partir de ahora cocinaremos a ritmo de tan tan. Abajo el pil pil: viva el tan tan. Espero cojer al vecindario confesao.

Este amanecer sobre Compostela lo he trucado un poquito para hacerlo más truculento y acorde al año santo pederasta que nos ha tocado sufrir.


Si le quedaba a alguien alguna duda de que soy un tipo duro y -un poquito solamente- metrosexual, dejenmé que les muestre los andamios que me anclan a esta tierra. ¿El caballo? Al fondo, a la derecha.


Estoy un poquito sordo del lado derecho por culpa de un catarro mal curado: se me escapan los agudos. Es una suerte, no se crean: hay mucho agudo por ahí...
Este …handicap…tipo Van Gogh... me hace sentir muy artista y muy ....girasol.... y de vez en cuando me autorretrato en silencio para regocijo de mi autosuficiencia.


Angelitos negros en una pared cualquiera.
¿Qué perverso artista de la calle se esconde tras esta obra maestra del minimalismo grafitero? ¿Micro Machín?


Santos por un tubo en este escaparate para el santurrón más recalcitrante: reliquias, iconos, figurillas, hay de todo, como en una botica celestial. Amén.

Hallé un peine, no se lo crean. Tirado en el suelo. De plástico negro, gastado. De algún facha, no les quepa duda. De esos que todavía se peinan el bigote.


Una chalé abandonado en Sabarís. Pero diosanto, ¿qué imbécil abandona un chalé?


Esa puerta del infiernoooo.....!

El Abuelo les manda saludos.

Un consejo para los padres con niños difíciles:



pónganles el cinturón de seguridad.

Y si no funciona secuéstrenlo y pidan rescate.


Iba a beber de este vaso pero al final no lo hice porque ya había bebido ántes y soy muy escrupuloso y nunca bebo de dónde haya bebido alguien ántes.


“Hay chicas que viven en torres donde no hay escaleras”. ¿Vivirá aquí una de esas?.

Paseándo por la calle me llama mi hermano agobiado con uno de sus típicos probemas informáticos. Le grité que NO, que no subía, que formateara, que yo estaba paseándo.

Bueno, les dejo. Me acuerdo mucho de todos. Bicos!


PD: La comida es muy buena.
09 mayo 2010

Oda a Un Amigo


No hace mucho un buen amigo, sabedor de las grandes cualidades de servidor como juglar de infantes y princesas me pidió por favor que le compusiera una oda en mis ratos libres como muestra de admiración.
Es cierto que es un muy buen amigo, de grado 8: uno de
esos que, según un baremo personal que aplico y siempre me funciona basado en la escala sísmica Richter, pase lo que pase siempre consigue que el cielo no se derrumbe sobre tu cabeza, -ya saben, ese miedo ancestral que tenemos todos los galos desde los tiempos de...ejem...Asterix-, y que cualquier problema que te atosigue parezca una tierna pompa de jabón explotando alegremente sobre tu mar de dudas.
Pero no por ello la petición de mi amigo no ha dejado de sorprenderme y hasta de parecerme un
poco impertinente.

Porque, veamos, se supone que una
oda la compone uno como homenaje o exaltación de la figura de un un tercero, del tipo dioses o atletas, o de conceptos abstractos como el... ejem... amor. Es un acto reverencial.

Por eso no me parece muy normal que este acto
fervoroso, que sólo puede salir bien desde la sinceridad y el... aplomo...se deba hacer por encargo y mucho menos si el que lo encarga es el propio...exaltado.
Mi amigo podría ser una figura a ensalzar si no le
cantaran tanto los pinreles o no fuera tan inoportuno y desde luego que tiene poco de dios y de atleta sólo el pié-como servidor- , por lo que este encargo personal me resulta doblemente embarazoso y no sé, sinceramente, como expresar mi admiración hacia él en estrofas monodias o corales bajo la forma de un poema sin caer en el sonrojamiento.

Y no porque no lo admire suficientemente, que no es el
caso, sino porque más bien creo que, una vez más, no están los tiempos para la lírica y me perdone mi amigo si le falto, pero para hacerle una oda a alguien hay que estar muy exaltado y un poquito fuera de si y ya saben que servidor sólo está en trance cuando medita en la pista de dance.

Bueno, el caso es que,
finalmente, regañando con los dientes, he aceptado; me animó un poco el hecho de que mi amigo haya puesto a una intérprete lírica a mi entera disposición, para que toque la lira mientras declamo. No se preocupen: mis comentaristas tendrán un pase vip para la rentré.

"No se dice
rentré OjOVo", seguro que me correjirán ustedes. Ya lo sé, pero tampoco se dice premiere y como el dato lo desconozco pués me quedo con rentré que queda más chic e infinítamente más vip.

Pero como en el fondo no me apetecía nada hacerle la
oda he decidido solucionarlo por la vía rápida robándole un chascarrillo al bueno de Santiago Auserón, ya que estoy seguro que mi amigo no sabrá distinguir una oda de un chascarrillo y ni se dará cuenta. Espero que aprueben esta muestra de bajeza moral con su siempre ponderado criterio y buen gusto. Muchas gracias.
Dice asín:

"
Yo sólo quiero aprender de ti, algo que pronto se pueda ovidar pues algún día lo voy a contar muy lejos de aqui, sí, a otro amigo desconocido aún"

Firmado: OjOvo.


PD: Y si no le gusta, que se
joda.

03 mayo 2010

Cuánto vale un peine?


Como buen hijo de Buda que soy practico la meditación. Y además de meditar contínuamente sobre "cómo he llegado con los años a convertirme en semejante hijo de Buda", a veces, no demasiadas, consigo dejar mi mente en blanco. Seguro que más de un ...amo.... de su casa se preguntará al leer esto cuál es mi secreto definitivo de blancura para aplicárlo inmediatamente a esas manchas de sus camisitas rosas que no salen ni poniéndole velas a San Skip.
Les cuento, muy fácil: despejando la mente y vaciándola de pensamientos
vacuos. A servidor le ayuda el hecho de poseer cuasi de fábrica una...ejem...mente...despejada, pero no se crean, con un poco de entrenamiento cualquiera puede perder el pelo de tanto dejar de pensar. En mi caso este punto fue el que, el otro día, alcancé de pronto en el medio de una meditación trascendental.
Y me pregunté: ¿porqué la gente ya no se peina? ¿Se siguen fabricando peines, además de para las señoras? Quiero decir, ¿es que nos hemos
hecho los hombres tan proamericanos que ya no necesitamos peine? ¿Quien coño -y me perdonen esta breve agitación de las ondas alfa- se peina hoy en día?

Y entónces me dije:

¿qué costará hoy en
día -en plena era internet, ya saben-, un -y me perdonarán otra vez esta nueva sacudida de ondas beta- puto peine?
¿Cuánto valían ántes...20 pesetas? ¡Pero si ya no quedan ni peluquerías
unisex! ¿Qué ha ocurrido? Y lo que es peor: ¿a dónde va a parar esta civilización sin peines?

Recuerdo que hace años los hombres llevaban un peine en el bolsillo de
atrás, con la carterita y el pañuelo, y se aprovechaba cualquier superficie reflectante como espejo improvisado en el que atusar los cabellos con unas pasadas de peine a modo de guadaña, que dejaban nuestras greñas listas para ser mesadas.
Ay, que tiempos. El peinecito de plástico de
color marfíl, que perdíamos contínuamente en algún lavabo de un bar o en el cine o en la obra (porque los del opus eran los que más se peinaban).

Como decía, las mujeres son las
únicas que se siguen peinando y lo serán hasta...el fín de esta civilización. Pero se agradece, sobre todo que se peinen las señoras y si son mayores pués, mucho mejor. Porque ellas sí que saben hacerlo. Exhiben orgullosas sus tocados de tres pisos y azotea con vistas. Esos cardados que se ondulan y ondulan y se elevan y retuercen en arabescos imposibles, desafiándo leyes físicas y...ejem..estéticas. Y las más mayores, con sus peinados coloristas en azules, verdes, morados...Siempre prestas al retoque, al último perfíl, al acolchamiento breve pero efectivo de algún ricito de loro. Y cómo se transforman las mujeres con sus peinados, que hasta parecen loritos con sus plumitas recien lavadas y secaditas al sol.

Los hombres, en este país al menos (desconozco otras costumbres porque como medito mucho, no salgo), ya no lo hacemos. Ahora ves a la gente y ya nadie se arregla el pelo, es todo naturalidad y desaliño. Y los responsables principales de que la gente no utilice el peine han sido dos: el señor Llongueras y la moda grunge, sobre todo el cantante de Pearl Jam.

El primero por razones obvias: cuentan las malas lenguas que era abrir la boca y a sus empleado ya se les caían los peines del susto. Su manía de peinar metiéndo los dedos le ha hecho un flaco favor al peinado masculino.
Y los segundos porque cuando, allá por los años 90 inventaron lo de la suciedad y el aliño desaliñao estaban anticipando el hecho que ahora estoy lamentando en este
post cercano al Nirvana: la greña era bella. Una pena.

Servidor sigue llevando peine a moso
testimonial (no por nada, sino porque me he hecho un poco grunge), uno muy pequeño que usaba mi abuelo y que mi padre me entregó llenito caspa el día que descubrió que empezaba a quedarse calvorota. Lo guardo como oro en pañuelo, al lado de la carterita. Tiene un enorme valor para mí pero he olvidado lo que cuesta.
Si lo saben, díganmeló por
favor.


26 abril 2010

Poster Gay


¿Cuál es la edad de jubilación de un blogger? Estoy pensando muy seriamente lo de retirarme cuando cumpla las 100 entradas, es una buena cifra ¿no les parece?

Porque, vamos a ver, seamos sinceros: postear cansa. Quizá ha llegado la hora de dejar paso a los más jóvenes. Esos te postean cuatro veces al día, todos los días. Pero cuando se está llegando a las 80 entradas la...ejem... pluma... ya a veces …ni se te levanta. Ya sé que puedo doparme ¿qué se pensaban? Uno no es tonto. He pensado algo mejor.

Quiero hacerme eremita.

“¿Va a empezar a ponerse camisitas rosas OjOVo?”, dirán ustedes, con muy mala leche como siempre. He dicho eremita, no mariquita. Un eremita es un ermitaño que ha decidido dedicarse a la vida contemplativa y al spa. Le importan un bledo las camisitas. Su única preocupación es dejar sus uñas y guedejas al libre albedrío durante años.

Entra dentro de lo posible cuando cumpla 100 entradas que me alquile una serpiente y un sudario de Calvin Klein y, con un je pe ese, me aleje por un tiempo del... ambiente...bloggero para dedicarme por entero a revisitar los clásicos a la hora del té y a auditar eme pe treses.

Y la bitácora... ¡a la mierda!; porque para ser eremita hay que cultivar el pronto y el mal genio, que alguna ventaja tenía que tener ser eremita. Además, no me vendrá mal una dieta de flores y raíces para alimentar a la avispa que tengo por cintura. El ayuno y el aislamiento me fortalecerán. Ganaré precisión en mis comentarios y análisis.

Seguramente me pasaré al Twitter para ganar autodisciplina y limitarme a los 140 caracteres de texto. Si acaso me llevaré una consola para los momentos de...ejem...ayuno... y un móvil de última generación con cámara de 5 megapíxeles... porque tampoco es bueno ser muy muy eremita en la aldea global.

De momento… ya he mirado una cueva: preciosa, con su armario y su inodoro y todo. Está a las afueras (dónde si no) y me han dicho que ya han preguntado por ella varios bloggers con más de ¡500 entradas! A la vejez viruelas, ¡qué bárbaro chico! ¡Matusalenes, carallo!

¡A lo mejor vuelvo un día! ¿eh?

¡Ojo!


PD: ¿No les parece divino el maravilloso cardado de David Sylvian en el video de “Quiet Life”? Pero qué guapo es dios mío... ay, cada día me siento más proamericano....