04 abril 2010

Hijo de Buda

Es verdad, lo reconozco, soy un hijo de Buda. "¿Y desde cuando es tan...ejem... desgraciado OjOvo?" se preguntarán. (Vayaaa, veo que se les han pegado las..toses...jaja.)
Pués desde que respiro. Desde que respiro bien, quiero decir. Las disciplinas orientales (mantras, yoga, ...ejem...kamasutra), me han venido al pelo. Me pasó lo mismo que a George Harrinson: tuve una iluminación.

Paz y amor hermanos y, si acaso, un poco de artes marciales para desentumecer.