03 abril 2010

Carita de Apolo

Hola. Sigo en estado febril un día más, por lo quecontinuaré flagelándome por la salvación de ustedes.
¿Recuerdan a este menda?. Menudo apolo...jeta. A este señor había que mandarlo castigadito al rincón y de cara a la pared, a la antigua usanza. Los curas ya no son lo que eran, ahora son mucho más ...ejem...cerdotes.
A servidor de pequeño ya le decían que iba para cura, porque además de un carácter...excepcional...y un pelo divino, tenía un antepasado en la familia que por lo visto había sido un cura de los que vivía como dios y era tan guapo que tenía a todas las feligresas fuera de sí. Siempre me decían que yo era...ejem... un poco menos guapo que él pero que les daba que algún día lo sustituiría en la parroquia.
Por no decepcionar tantas expectativas empecé a jugar al fútbol, que a los curitas les encanta, y me hice fan de un pequeño jugador del Celta de la década de los 80, Juán Gómez Del Cura. ¿Revelador, no? Si no entré finalmente en un seminario fue porque dios no lo quiso y porque la verdad a mi tampoco me atraía mucho la idea de jugar al fútbol con sotana.
Afortunadamente el...ejem...islam...y la sicodelia se cruzaron en mi camino en el momento oportuno y los oscuros presagios no llegaron a cumplirse. Pero eso, ay, se lo cuento otro día.

PD: La Semana Santa está siendo un sin vivir, oyes.