07 junio 2011
Más Inri
Hombre no, pepinos no, ahora no, ejem, machos. No es que no nos importe que la opinión pública crucifique al pepino español...pero es que, después de lo de las elecciones, el pepino como que ...repite. Peperos, pepinos, porompomperos...¿basta ya, no? ¡La madre patria que los parió!
Pepero, por otro lado, el asunto le ha ha venido muy bien a los medios para poner de moda por unos días el sacar el tema sobre las bondages
de lo que comemos; un tema inquietante donde los haya sobre todo si se saca tomándo unas tapas o degustando unos canapeses en un cóctel porque, aunque no lo crean, OjOvo va mucho de cóctel..Conservantes, estabilizantes, acidulantes, espesantes y demás... cochinadas...están presentes en los alimentos que ingerimos, algo que no ocurría...ejem...ántes.. Incluso metales pesados, como el cadmio.
"El cadmio no es un metal peasado OjOVo", dirán ustedes, llenos de sabiduría científica. ¿Ah, no?¿No es pesado, el cadmio?
¡Cadmio!.¡Cadmio!¡Cadmio!¡Cadmio!¡Cadmio!¡Cadmio!¡Cadmio!¡Cadmio!¡Cadmio!¡Cadmio!
¿Qué, les parece ahora suficientemente PESADO? ¡Tendrían que repasar un poco la tabla de elementos en vez de leer tantos periódicos!
Las cosas ya no saben como ántes: es más, no saben. Ya hace unos años tuve que irme hasta Chinchilla
para volver a recordar a qué sabían la cebolla y el tomate. Y de paso me fuí a Valencia, porque había olvidado como era el sabor de una naranja... de verdad. Aquí las naranjas son de...mercadona...que no me pregunten qué es pero para mí que es un derivado del petróleo porque parecen recauchutadas. ¿No era...ejem...mercadona... lo que se metían los yonkis? Si amigos, no sólo el canal Intereconomía lo hace: la industria alimenticia también...¡nos está envenenando!Todo sabe a nada en nuestro...ejem...hemisferio..., qué bárbaro. Acabaremos atrofiando el sentido del gusto a este paso ¿Es que ya no hay materias primas? ¿Ande están? ¿Hay que ir al sitio a buscarlas?¿Quien fue el desgraciado...ejem... elemento... que inventó lo sintético y transgénico?
¿Y que me dicen del cerdo? El cerdo de ahora es como una muñeca hinchable que se desinfla en la sartén cuando lo fries. Perdonen el símil, no es nada...ejem...personal. Pero es que ahora lo del cerdo no tiene nombre. Si acaso, cerdicidio, pero no es bonito. No se lo pondría a un hijo mío vamos. Y eso que ahora hay nombres raros. Porque llamarse Sinesio, tiene tela.
Al grano y a lo que íbamos..
Lo de los estabilizantes es increíble: servidor padece vértigo congénito a las alturas y les puedo asegurar que el día que tomo un vaso de leche estándar se me pasa completamente. ¡Si ya no se ve ni una vaca en los lomos de los tetrabriks!
Con los espesantes naturales ocurre lo mismo; prueben a echarle unas natillas de marca al baño relajante y verán la de espumita de colores que consiguen. Y no dejen de probar la experiencia de frotar una vieja herradura con un trapo mojado con un poco de potenciador del sabor y antioxidantes de los que les ponen a los cheetos a la barbacoa, y comprenderán su efecto...potencial... en nuestro organismo.
La industria alimenticia está hecha un asco. Y si añadimos a este hecho la ineficacia de los que manipulan los alimentos en chiringuitos y restaurantes...paga la ronda y vámonos.
Échenle un vistazo al pogramita éste de "Pesadilla en la Cocina" dirigido por el espídico y loco Chef Gordon Ramsey...y díganme luego si han vuelto a salir a cenar por ahí. Menos mal que aún nos queda el canibalismo y el erotismo del tête á tête para quitarnos el mal sabor de boca que si no...
Hasta pronto, procuren no comer tanto y ,si comen, comenten y que dios les coja...ejem...crucificados.
PD: No se molesten: servidor ya se ha excomulgado a sí mismo con ruedas de molino, en un sencillo acto reservado a allegados y familiares, como castigo por el jpg que encabeza el post. Ego me absolvo.


